Rubia

Caminé por Bolívar, el Gallo de Oro me saludó, los rostros nuevos y los de siempre no lo hicieron. La rubia de barril es la verdadera amiga, la que siempre me saca la verdad de los sueños, los de las noches perdidas que añoro, los de los montes que anduve a gatas y boca arriba, los de las cuevas que me abrigaron con su calor humeante y húmedo. La otra vida, la de los ordenadores y las leyes que me alimentan, la de los machotes que los historiadores encuentran fascinantes, la de los transbordos con olores que ya no percibo, la de los treinta y seis escalones que arrastro día con día, de esa vida no me salva mi rubia amada, ella siempre parte de mí en la cascada ámbar, ella siempre calla y no me abriga con su calor, porque su calor es pestilente, ella está con muchos y conmigo al mismo tiempo, ella me causa los estertores que sufro de rodillas.

Dejaré a la rubia, probé a una morena a la misma temperatura, una morena ácida que me quemó, una que no me abandonó y que aún por la mañana seguía dándome su ser. La morena tiene más intensidad, me llena con los olores de la madera, me deja en los labios su amargo, suda más y yo me excito de tenerla porque es la nueva verdad que me da las certezas que la rubia no me daba. Voy por ella.

Advertisement

Etiquetas: , ,

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.